
Empezaba el otoño. Los prados renacían, la hierba había crecido fresca y vigorosa con las últimas lluvias de septiembre. Los castañedos, robledales y pomares que en hondonadas y laderas se extendían sembrados por el ancho valle, se destacaban sobre prados y maizales con tonos oscuros. La paja del trigo, escaso, amarilleaba entre tanta verdura. Las casas de labranza y algunas quintas de recreo, blancas todas, esparcidas por sierra y valle, reflejaban la luz como espejos...
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3 comentarios:
Cada vez eliges mejor los textos que acompañan tus imágenes
Besos!!!
e
Estaba leyendo el comentario y pensaba que era tuyo, muy bunea elección. Si no te importa te haré un apunte ´técnico, aunque no sea un experto. Creo que tendrias que haber dejado menos cielo y sacar más campo, a no ser que el cielo estuviera plagado de nuves, que en ese caso el encuadre hbría sido correcto.
Guay
UN saludo
que lindo!! me gosto mucho la fotografia! Donde es??!
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