
Entrada al mundo fantástico de los gnomos y las hadas
Wroclaw - Polonia
Y le fue concedido el don de agradar, era un don excepcional, un don que sólo se concede en el caso de agotarse los demás dones.
Ya se habían entregado el amor, la belleza, la fuerza, la fortuna, etc, etc...
Y se preguntó...
-¿Agradar?, pero ¿agradar cómo?... ¿agradar a quién?... ¿agradar por qué?.
Le contestaron... agradar ¡porque sí!
2 comentarios:
Me agradaría entrar por esa puertecilla...
Besos!!
¿Qué hay del otro lado de esa puerta?
Me he quedado sin palabras.
¿No será que no digo nada porque quiero agradarles?
Ajajajaja
Saludos!
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